No es la Matrix. Es tu identidad.

Todos recordamos la escena de The Matrix. La pastilla roja o la azul. Pero casi nadie habla de lo más incómodo: Neo no solo descubre la verdad, descubre que todo lo que creía ser, no era.

En coaching ontológico no trabajamos para que la realidad cambie.
Entrenamos para que el observador que eres transforme su ser.

Porque la Matrix no es el sistema. Es tu narrativa. Es la historia que repetís sobre ti.
Es la interpretación que defiendes como si fuera identidad. Es la emoción que justificas a diario como carácter.

“Yo soy así.”
“Siempre me pasa lo mismo.”
“En este país no se puede.”
“Los equipos no cambian.”

Eso no es realidad. Lo desafiante del coaching ontológico no es aprender herramientas.
Es aceptar que quizás el mundo que ves es una construcción que a veces no necesariamente es verdadera.

Rafael Echeverria refiere: “El ser humano no acciona desde la realidad misma, sino desde la interpretación que construye de ella. Vivimos dentro de marcos de sentido que nos permiten comprender el mundo, pero que al mismo tiempo limitan lo que podemos ver y las acciones que creemos posibles. Transformar nuestra vida no comienza cambiando las circunstancias, sino cuestionando al observador que somos y las interpretaciones que sostenemos como verdades.”

Y acá viene lo incómodo:

Si tu mundo es una construcción o narrativa, entonces también es tu responsabilidad.

No hay villano.
No hay sistema que te programe.
No hay otro que te limite sin tu participación.

Hay interpretación. Y cuando cambia la interpretación,
cambian las acciones posibles y transformas tu futuro.

Inspirada en el ultimo libro de Rafael Echeverria, es muy valioso reflexionar:

“Los seres humanos no solo actuamos de acuerdo a cómo somos, sino que también somos de acuerdo a cómo actuamos. Al actuar transformamos el mundo en que vivimos, pero al mismo tiempo nos transformamos a nosotros mismos. Por eso, al cambiar el observador que somos, cambian también las acciones que consideramos posibles y, con ello, el mundo que somos capaces de crear.” 

Salir de la Matrix no es rebelarse contra afuera.
Es dejar de obedecer automáticamente a tu propia historia.

La pregunta no es si quieres la pastilla roja.
La pregunta es: ¿Estás dispuesto a soltar la identidad que te dio seguridad?

Porque despertar no siempre es cómodo.
Pero sí es profundamente liberador.

No vine a sostener lo que siempre fui.
Vine a expandir lo que puedo ser.

 

Monica Fronti

MCOA FICOP 0008

Escuela Moviendo Futuro

Referencia del libro Ontología del lenguaje- Rafael Echeverria- Edición Dolmen