Importancia de la Dimensión Corporal en el Coaching Ontológico

Desde la herencia racionalista de Descartes aprendimos, que la razón fundamental de la existencia humana está vinculada al pensamiento y no al sentimiento, se relegó el cuerpo y la emoción a una posición secundaria; sin embargo, diversas corrientes del pensamiento contemporáneo han rescatado la dimensión corporal, emocional, y los sentimientos, otorgándoles el correspondiente valor ético.

Desde el punto de vista antropológico, la corporalidad constituye una de las dimensiones humanas, y el lugar desde el cual nos movilizamos para llevar a cabo cualquier actividad. También Henry Bergson señala que “incluso las actividades intelectuales requieren un esfuerzo corporal”.

Necesitamos comprender la constitución del cuerpo vivo, y avanzar en la descripción de elementos de la vida corporal cada vez más complejos, que aun dejamos de tomar en cuenta.

Vale mencionar los importantes aportes sobre la corporalidad que nos dan importantes autores a destacar:

WHILHEM REICH Nos dice: “El inconsciente está grabado en el cuerpo”.  Las experiencias infantiles, los conflictos y los traumas, dejan huellas corporales concretas que se terminan solidificando, a modo de estratos geológicos, como un pedazo de historia viva. Por ello se requiere trabajar el cuerpo para deshacer tensiones musculares, liberar la respiración, y facilitar la expresión emocional.

ALEXANDER LOWEN Aporta en el “Análisis Bioenergético”, la memoria muscular, desarrollando una serie de técnicas corporales, inspiradas en la teoría reichiana sobre las “corazas corporales”, que constituyen siete áreas o sectores que forman bandas alrededor del cuerpo, en donde se estanca la energía. Estas son: ojos, boca, cuello, pecho, plexo solar, cintura o pelvis, y genitales.

MERLEAU PONTY   Desde la fenomenología, nos plantea el “Estudio de la esencia”. Señala que la corporalidad se ha estudiado básicamente, desde el punto de vista biológico, más no como “cuerpo vivido”, desde donde se ubica y comprende la existencia del ser en el mundo.

EUGENE GENDLIN Se refiere a la emoción sentida, habla de entender el proceso de la vida desde un sentido corporal.  “Focusing” y “la Emoción Sentida”, desde la perspectiva fenomenológico-existencial, abarca al hombre en su totalidad, sin fragmentarlo en el dualismo cuerpo-mente, y define al “Yo” como síntesis del cuerpo y del alma.

SHAUN GALLAGHER Nos enseña sobre la “Conciencia de lo Corporal” (Embodiment): El cuerpo es algo más que un mero objeto intencional, se constituye en el ámbito de lo prereflexivo y lo cinestésico.

ALBERT MEHRABIAN Llevó a cabo una investigación sobre el proceso de comunicación. En su estudio logró medir la importancia de los gestos y llegó a la conclusión que para comunicarnos utilizamos solo en un 7 % el canal verbal, 38 % el paralenguaje (entonación y pronunciación) y 55 % las expresiones faciales y corporales, constituye la famosa regla del 55 - 38 - 7.

MILAN KUNDERA En su obra La Inmortalidad indica sobre la frase de Descartes, que habría que cambiarla por “Siento luego existo”, porque el hombre revaloriza en sentimiento por encima de la razón: “Siento luego existo”, en lugar de “Pienso luego existo”.

La corporalidad, por tanto, es parte inherente a la existencia humana, e impacta aspectos físicos, mentales, emocionales, sociales y afectivos, de la cual debemos ocuparnos.

 

El lenguaje corporal

Sobre el cuerpo como dominio, podemos decir que existe inherente a la existencia del hombre, desde los orígenes de la civilización encontramos que la gestión del cuerpo constituye una herramienta clave para todos. Está presente como dominio fundamentalmente en el teatro y la danza, con todas sus especialidades.

En el coaching ontológico toma un papel fundamental como una de las tres dimensiones de la naturaleza humana, y surge la necesidad de incorporarlo conjuntamente con el tema emocional.

Mehrabian nos muestra que el 90% de lo que queremos decir se transmite por medio del lenguaje corporal, es decir, por medio de los gestos y movimientos, por tanto, debemos ser muy conscientes que nuestro cuerpo habla más de lo que expresamos desde el lenguaje.

Gestionar el cuerpo implica el manejo del tono de voz, la forma en que hablamos, las pausas que hacemos, el ritmo de la respiración, la mirada, gestos y los movimientos.

Según algunos estudios, en el cuerpo hay información genética de hasta cuatro generaciones anteriores, esto quiere decir que algunos gestos, posturas y características corporales, e incluso de la personalidad, pueden estar configurados y almacenados desde nuestro nacimiento.

Podemos tomar conciencia de nuestro lenguaje corporal, mejorarlo, y alinearlo con los pensamientos, sentimientos y comportamientos, trabajando el cuerpo desde el movimiento con la práctica de cualquier deporte, disciplina, o sistema, ej. yoga, meditación, mindfulness, pilates, biodanza, en fin, cualquier actividad que permita trabajar con la respiración, y mejorar posturas erguidas, lo cual nos ayudará a sentirnos más cómodos y seguros de nosotros mismos.

Podemos aprender y manejar las emociones, comunicarnos con más efectividad y hasta desarrollamos la habilidad de “leer” la corporalidad, como herramienta muy útil y  necesaria en el coaching.

 

La inteligencia corporal

Es la capacidad de auto observarse, asimilar, sentir, comunicar, mover, y expresar desde el cuerpo, cualquier movimiento, voluntario o involuntario. Nuestro límite es la biología que nos indica y limita qué podemos o no hacer.

Así como un atleta requiere entrenamiento para adecuar el cuerpo a un rendimiento mayor, igualmente cualquier persona puede entrenar su cuerpo para lograr mayor agilidad y vitalidad, de allí la recomendación generalizada de hacer ejercicio físico.

La corporalidad la podemos entender como el lugar en el que se escribe la historia del ser humano. En ella se reflejan los más íntimos sentimientos, necesidades, deseos, manera de ser, y de estar en el mundo

En nuestro cuerpo confluyen múltiples sensaciones que nos dan cuenta de lo que nos pasa (dolores, tensiones, emociones, limitaciones, gestos, tono de voz, posturas, movimientos) y en esa observación podemos inferir quién es y cómo es cada persona.

Dime cómo te mueves y te diré quién eres…. Desde el cuerpo mostramos nuestra personalidad.

 

¿Cómo podemos hacernos cargo de la Corporalidad?

Para esto debemos trabajar el cuerpo proponiendo algunos ejercicios para que, al practicarlos, progresivamente desarrollemos la posibilidad de aprender, así nos resultará más sencillo, por ej. atrevernos a poner límites.

Para que el cuerpo pueda vivenciar su capacidad de poner límites, necesita sentir un alto nivel de confianza y seguridad en sí mismo. Eso se logra con unos pies bien apegados a la tierra, las piernas separadas un poco más de lo habitual para ganar estabilidad, tensión muscular en extremidades que permitan sentar unas bases firmes que permitan actuar, por ej. sostener el NO y actuar convencidos de nuestro poder personal; también una voz contundente, una mirada fija y poderosa, enfocada en los ojos del otro. Es necesario sentir nuestra fuerza interior, nuestro ímpetu, el coraje de atrevernos a ser justos con nosotros mismos, para que cada vez resulte menos difícil articular la declaración del NO.

Si nuestro coachee ha estado diciendo SÍ durante 10, 15, 20, 30 o 40 años de vida, su tendencia será más a ser complacientes, hacia la sonrisa, quizás coloque un cuerpo flexible y relajado, y justamente estos cambios hay que mostrárselos para poderlos corregir, aprendiendo a poner límites, y que también sirva de anclaje para acompañar una estructura de coherencia distinta.

 

Si quiero decir NO, mi cuerpo debe saber decir NO, y necesito que mi emoción me acompañe para decir NO.

Pongamos un ejemplo: desde el dominio del lenguaje: nuestro coachee tiene algunos juicios que le impiden decir NO.  ¿Cuáles son los juicios que aparecen alrededor del NO?

  • Voy a generar un conflicto”
  • “No debo negarme”
  • “Voy a resultar desconsiderado”
  • “No quiero desagradarlos”
  • “Se va a sentir rechazado”
  • “Qué va a decir de mi”

A esta persona le resulta muy difícil decir que NO, y ello tiene que ver con juicios y creencias, los cuales se develan en la indagación, y que validamos con preguntas sobre su historia, donde seguramente surgirán sus emociones, por ejemplo, el temor al conflicto.   Trabajar este temor es necesario para el crecimiento personal y emocional,

Al intervenir desde la corporalidad, se nos abre a los coaches la posibilidad de observar y distinguir señales del cuerpo y patrones de movimiento que pueden estar asociados a la historia del individuo, a su estructura presente, fundada en los juicios y emociones con los que maneja su vida, que podremos validar con preguntas a nuestro coachee.

El abordaje corporal permite dejar una huella con nuevos aprendizajes, ensayando nuevas posturas, aumentando la capacidad de respuestas, que nos permita atrevernos ante las situaciones de cambios constantes que tenemos en la cotidianidad, posibilitando disolver anclajes limitantes, con el fin de abrir nuevas posibilidades con el reordenamiento corporal.

En conclusión, en el coaching ontológico es fundamental la coherencia de sus tres dominios: lenguaje, emoción y cuerpo. Ignorar la dimensión corporal es limitar el proceso de transformación a una comprensión meramente intelectual que rara vez se traduce en acciones sostenibles. Al integrar el cuerpo, el coachee no solo "entiende" el cambio, sino que lo encarna. Esta integración permite que el aprendizaje sea profundo, permitiendo al individuo habitar nuevas posibilidades de ser que le eran físicamente ajenas.

 

MCOA Adela Romero Barboza

MCOA FICOP 191

(Articulo tomado del Capítulo III del libro Coaching un plan de acción de Adela Romero, Editorial Panhouse).

 

Referencias Bibliográficas

Coaching un plan de acción, Adela Romero, Editorial Panhouse

Ontología del Lenguaje, Rafael Echeverría, Editorial Dolmen/Granica