
Mucho antes de que la palabra coaching se volviera común en el ámbito organizacional, en hospitales y centros de salud ya existían figuras que ejercían ese rol sin saberlo. Médicos jefes, supervisores de enfermería, directores técnicos... eran referentes que guiaban, escuchaban, inspiraban y orientaban a sus equipos desde la experiencia y el ejemplo.
En ese tiempo, el conocimiento técnico era indiscutible, pero el desarrollo humano se daba de manera intuitiva. Se aprendía observando, compartiendo historias y recibiendo correcciones cargadas de sabiduría práctica. Sin embargo, la evolución del sector salud ha traído consigo una creciente complejidad: cargas asistenciales excesivas, presión institucional, despersonalización del trabajo y riesgo constante de desgaste profesional.
En este contexto, el coaching ha emergido como una herramienta estratégica. Ya no se trata solo de entrenar habilidades blandas, sino de sostener estructuras humanas frente al agotamiento emocional. El coaching en salud promueve liderazgos conscientes, equipos cohesionados y comunicaciones claras en entornos donde lo urgente suele desplazar lo importante.
Incorporar coaches profesionales en instituciones de salud no es un lujo, sino una inversión en sostenibilidad organizacional. Su aporte permite contener emocionalmente a los equipos, prevenir el síndrome de burnout, fomentar el sentido de propósito y facilitar los procesos de adaptación al cambio.
Desde mi experiencia:
Acompañar al sector salud ha sido, para mí, una oportunidad profundamente humana. En sus pasillos, turnos extensos y decisiones difíciles, he visto de cerca una vocación que sostiene el bienestar colectivo. He aprendido que mi acompañamiento puede ser ese hilo silencioso que ayuda a tejer sentido, incluso en los momentos más exigentes.
Este es un llamado que nace de lo vivido: a mantener viva la mirada compasiva y estratégica sobre este sector vital. A seguir creando espacios donde los equipos respiren, se escuchen y vuelvan al centro. A recordar que detrás de cada uniforme hay una historia, una carga, un anhelo y también una esperanza.
Que esta labor siga floreciendo con presencia, propósito y humanidad. Porque el sector salud no solo cuida cuerpos: también representa un acto profundo de amor al otro.
Bibliografia:
Whitmore, J. (2002). Coaching for Performance: Growing People, Performance and Purpose. Nicholas Brealey Publishing.
Goleman, D., Boyatzis, R., & McKee, A. (2002). Primal Leadership: Realizing the Power of Emotional Intelligence. Harvard Business Press.
International Coaching Federation (ICF). (s.f.). Coaching in Healthcare. https://coachingfederation.org
Yeinny Gaxaly Jimenez
COA FICOP No. 8686
