Un conocido refrán dice que “A Dios rogando y con el mazo dando”. Sin irnos en contra o a favor de determinada creencia religiosa o espiritual, esta frase indica que, con el mismo ímpetu que pedimos ayuda divina, podemos ponernos a trabajar en lo que queremos. Algunas circunstancias, serán más complejas que otras, y puede resultar necesaria cierta ayuda en la búsqueda de la superación que permita el avance conjunto de la comunidad en general en pro del bien común, pero en esta ocasión nos limitaremos a hablar del esfuerzo como individuo.
Así se tenga todo en contra, si se piensa en avanzar, se podrá encontrar soluciones o alternativas a lo que acontece a nuestro alrededor. Con dar un paso y manifestar movimiento haremos una declaración importante: no ser víctima del sistema, si no protagonista de la vida que tengo aquí y ahora.
Se puede empezar con esa meta el día de hoy, algunos aspectos se irán puliendo en el futuro. Mientras más te muevas, más avances, más forma tendrá el cumplimiento de ese objetivo. Al sentir que las riendas de tu existencia están en tus manos, tendrás más control de ello pudiendo reaccionar de mejor manera a lo que te acontece. No se trata de ser fuerte todo el tiempo, ni de creer que podemos avasallar a todo el mundo con tal de lograr nuestras metas, si no de saber que ante cualquier circunstancia, podremos encontrar solución o diferentes alternativas, solos o en compañía de quienes nos rodean.
Esta es una invitación a eso, a ser protagonistas de sus vidas. A ponerle la cara al mundo porque con eso, no sólo estaremos contribuyendo a nuestra realización, si no a la de la comunidad, porque una persona realizada influye, quiera o no, en su prójimo de alguna manera.
Ser Protagonista de Tu Vida
Bajo ciertos contextos y en determinadas circunstancias, es bastante cómodo, por decirlo de alguna manera, el buscar culpables y esperar resoluciones divinas a nuestros conflictos. El gobierno, la situación del país, el calentamiento global, el comportamiento del compañero de trabajo o de mi vecino, todo puede incidir de cierta forma a lo que nos sucede cada día.
